martes, 22 de abril de 2008

Más vale tarde que nunca!!!

Síntesis de las lecturas del módulo 2.

El modelo de aprendizaje combinado (híbrido) es utilizado para hacer referencia a los cursos que mezclan los componentes de la educación presencial con los de la educación a distancia (software, cursos Web y comunicación a través de computadoras). Existen diferentes elementos que se utilizan el los cursos basados en este modelo, su uso y selección depende de las necesidades y objetivos de aprendizaje, el contenido del curso, el papel del docente, los medios de comunicación, los procesos de evaluación, etc. Dentro de los elementos más utilizados en un modelo de aprendizaje combinado, mencionados por Fernando Mortera (2007, citado por Lozano) se encuentran los siguientes:


- Clase Presencial
- Instrucción basada en Web
- Trabajo colaborativo mediante software.
- Salones virtuales
- Foros de discusión.
- Aprendizaje autónomo
- Videoconferencia y audioconferencia
- Correo Electrónico
- Evaluación en línea
- Conversación en línea (tiempo real y asincrónica)

En cuanto al diseño de ambientes de aprendizaje combinado, se recomienda considerar seis objetivos educativos: variedad pedagógica, acceso al conocimiento, interacción social, instrumentalización personal, costo – efectividad y facilidad en el seguimiento. Por otra parte, dentro de los enfoques de aprendizaje combinado, Valiathan (2007, citado por Lozano) menciona un criterio para su categorización, el cual hace referencia hacia el aprendizaje habilidades, aptitudes y competencias.

Otro componente teórico importante de esta modalidad son la teoría de la presencial social, la cual sostiene que la comunicación hecha a través de diferentes medios tecnológicos y sus fuentes de información, permite la creación de un sentido de intimidad y cercanía entre alumnos e instructores; la teoría de la sincronicidad de los medios, que implica la cantidad y magnitud de trabajo realizado por diferentes individuos trabajando juntos una misma actividad, mediante los procesos de transmisión y convergencia; y por último, la teoría de la riqueza de los medios, que predice que el desempeño de un grupo con tareas afines es mejor si se apoya con medios “ricos”.

Las TIC’s tienen la capacidad y el potencial de ofrecer distintas experiencias significativas en ambientes de aprendizaje virtuales, ya que estimula al alumno a participar y colaborar de maneras distintas (Burgos, citado por Lozano, 2007, pp. 242). La pedagogía de imágenes implica el empleo de los medios audiovisuales de manera integral en los procesos de enseñanza-aprendizaje, debido a que utiliza a los medios con el fin de construir conocimiento (De León, citado por Lozano, 2007, pp.188).

La integración de herramientas de comunicación con diferentes grados de sincronicidad ofrece una gama de posibilidades en el diseño de escenarios de aprendizajes, en los cuales, existen dos posiciones: la primera considera que los medios no influencian sustancialmente el aprendizaje y que la selección de estos es una cuestión de costo-efectividad. La segunda estipula que la buena selección entre las características de los medios y las actividades de comunicación llevan a un mejor desempeño (Mortera, citado por Lozano, 2007, pp.143).

En el contexto de la educación virtual existe una permanente reflexión en cuanto a los alcances y límites de la estructura del diseño y de su implementación. Martha Casarini (2007, citada por Lozano) menciona que el diseño formativo integra materiales didácticos multimedia y se basa en el análisis de las necesidades de aprendizaje y su contexto, en los objetivos de formación, en la selección de recursos para el proceso de aprendizaje, y en la planeación de la evaluación.

Sobre el diseño instruccional de un curso basado en tecnología, Bates & Poole (2003) identifican dos modelos a seguir: el sistémico y el flexible. El modelo sistémico ha demostrado ser eficiente en la enseñanza basada en tecnología, pero requiere demasiados recursos y un enfoque centrado en el docente. El modelo flexible, necesita menos recursos, es más adaptable y se centra en el alumno. Existen puntos en común entre ambos modelos, en el sentido de las acciones a seguir para el diseño de un curso, por ejemplo: el planteamiento de los objetivos de aprendizaje (Habilidades, competencias, actitudes, etc.), la elección de los contenidos de aprendizaje, la definición de actividades a realizar (docente y alumno), la selección de la tecnología a emplear en el curso (Bates & Poole mencionan el modelo SECTIONS), la producción de los materiales instruccionales, y elección de los criterios de evaluación y las actividades propias de la misma, así como el mantenimiento del curso

Por otro lado, uno de los medios instruccionales empleados en la educación a distancia es la transmisión de radio por Internet, la cual promueve la interacción social, activando el estímulo auditivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, además de ofrecer flexibilidad en espacio y tiempo, así como de ampliar las posibilidades educativas, (Burgos, citado por Lozano). Las características de la radio educativa son: unisensorialidad, unidireccionalidad, condicionamiento del auditorio y fugacidad. Una de las aplicaciones de la radio educativa en Internet es el Radio-Chat, la cual es una herramienta que combina la transmisión de audio por Internet con los mensajes escritos.



Referencias:Bates, A., y Poole, G. (2003). Effective teaching with technology in higher education. San Francisco Ca., EUA. Jossey-Bass.Lozano, A. y Burgos J. (2007). Educación a distancia y nuevas tecnologías en Tecnología Educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.

viernes, 11 de abril de 2008

Lecturas del Módulo 3.

La evaluación es un proceso orientado a comprender y mejorar la construcción de los aprendizajes; es además una estrategia que permite mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje estableciendo criterios con respecto a la construcción de conceptos, procedimientos y actitudes del alumno. Cuando hablamos de la evaluación de los aprendizajes en medios de educación a distancia, inevitablemente surge la comparación con la que se realiza en la educación presencial. En este sentido, retomando lo que menciona Bates (2003), debemos considerar que la educación a distancia no es mejor ni peor que la educación presencial, sino diferente, y una vez que aceptamos esta diferencia, estamos en condiciones de establecer las ventajas y desventajas que ambas presentan.

La tabla 1, situada en el post previo, muestra las siete prácticas comunes de evaluación del aprendizaje en modalidades de educación a distancia, mostrando sus virtudes y dificultades, así como la forma en que se hace uso de la tecnología.

Tanto los profesores como las instituciones educativas pueden optar por una o varias formas de evaluar el aprendizaje de los alumnos en un curso ofertado a distancia, dependiendo del contexto especifico de la institución y las características del curso.

Resultan evidentes las ventajas que ofrece la aplicación de la tecnología en la evaluación de los aprendizajes, en especifico el uso de las PT. Sin embargo, es necesario que los docentes formulen estrategias que les permitan diseñar, implantar y evaluar sus sistemas de evaluación. Jaime Valenzuela (2007, citado en Lozano) menciona algunas pautas:

1. El proceso de evaluación debe ser un medio para facilitar que el alumno alcance los objetivos de aprendizaje.
2. Todo curso debe apegarse a un diseño curricular y a la normatividad de la institución educativa.
3. Debe haber congruencia entre los objetivos de aprendizaje y la evaluación de los mismos.
4. Tanto docentes como alumnos deben entender la forma de evaluar.
5. Se debe promover en los alumnos la motivación.
6. Hay que enfatizar en los procesos de aprendizaje más que en las calificaciones.

En este sentido, hay que considerar que la tecnología avanza de manera muy rápida, lo que provoca que los docentes deben tener en cuenta que día con día se desarrollan nuevas tecnologías que pueden ser aplicadas en el diseño y planeación de cursos en línea. La elección de un modelo para seleccionar y aplicar medios y tecnología en un curso, debe atender a ciertos factores, por ejemplo, sirve para diferentes contextos educativos, permite la toma de decisiones, es operacional, su costo es accesible, es de fácil manejo, permite el desarrollo de mejoras, etc.
Bates (1988 citado por Bates, 2003), presenta un modelo llamado ACTIONS (acciones) que permite la toma de decisiones considerando los factores mencionados con anterioridad, y significa:

Acceso Costos Teaching and learning (enseñanza-aprendizaje) Interactividad Organización Novedad Speed (velocidad)

El modelo ACTIONS se convirtió en el modelo SECTIONS, ya que Bates consideró necesario incluir la facilidad de uso de la tecnología como un complemento de la interactividad. Por lo tanto el modelo incluye ahora las siguientes variables:

Students (estudiantes) Ease of use and reliability (facilidad de uso y fiabilidad)

Por otra parte, en cuanto al rol del tutor en ambientes virtuales de enseñanza, citaré la definición que da José Vladimir Burgos (2007, citado en Lozano) quien menciona que el tutor “… funge como facilitador del proceso de enseñanza-aprendizaje, y propicia las situaciones de aprendizaje con la intención de orientar a los alumnos a que gestionen y desarrollen de forma autónoma su propio proceso de aprendizaje”. En cuanto al concepto de tutoría en línea, Armida Lozano Castro (2007, citado en Lozano) la identifica como el proceso en el que el docente acompaña, monitorea, da seguimiento, guía y retroalimenta a los alumnos de un curso virtual.

Dentro de las responsabilidades que un tutor tiene se encuentran la atención, seguimiento y retroalimentación de los alumnos, así como monitorear y revisar sus actividades, propiciando un ambiente de cercanía con ellos que permita apoyarlos durante su estancia en el curso. Cuando hablamos del tutor como facilitador, éste debe conocer el perfil de los alumnos para planear las actividades a realizar durante el curso. Además deberá de motivar la participación y colaboración en los foros de discusión (generales y por equipo) guiando las aportaciones y motivando a los alumnos. Debe saber evaluar los aprendizajes en ambientes en línea y fungir como facilitador del proceso de aprendizaje.

Algunas recomendaciones para el tutor sobre la manera de facilitar cursos en línea, propuestas por Harasim (1997, citado en Lozano), son:

1. No utilizar secuencias largas de mensajes, sino comentarios cortos y preguntas detonantes que inviten a la reflexión y el análisis.
2. Saber las necesidades y expectativas de los alumnos para el diseño del curso.
3. Ser flexible, paciente y empático.
4. Mostrar interés en el aprendizaje de los alumnos.
5. Monitorear constantemente las actividades académicas.
6. Motivar la participación.
7. Fomentar y propiciar el trabajo colaborativo.
8. Establecer normas claras para la participación y la metodología de evaluación.


Referencias:

Bates, A., y Poole, G. (2003). Effective teaching with technology in higher education. San Francisco Ca., EUA. Jossey-Bass.

Lozano, A. y Burgos J. (2007). Educación a distancia y nuevas tecnologías en Tecnología Educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa.

Tabla 1 Lecturas módulo 3